- El presidente de la CEV ha reclamado PGE actualizados y que se negocie el cambio del modelo de financiación autonómica.
La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) ha celebrado esta mañana, en Fundación Bancaja, su Asamblea General anual. En la reunión, que ha contado en la clausura con la intervención del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se han aprobado la memoria de actividades, la liquidación del ejercicio 2025 y el presupuesto de 2026.
El presidente de la CEV, Vicente Lafuente, ha centrado su intervención en dos ejes: la consolidación interna de la organización y los desafíos externos que condicionan el futuro económico y social de la Comunitat Valenciana.
En clave interna
En clave interna Lafuente ha asegurado que, desde su llegada a la presidencia de la CEV en noviembre del pasado año, los principales esfuerzos han estado dirigidos a normalizar las relaciones institucionales; reconocer la diversidad interna de la organización —grandes empresas, pymes, autónomos y organizaciones sectoriales— como una fortaleza, y recuperar la alianza con las Cámaras de Comercio.
También ha destacado la buena sintonía con los sindicatos y el impulso que se quiere dar al ‘Pacto Valenciano por la Prosperidad, la Inclusión y la Sostenibilidad’, que será presentado nuevamente a la Administración, al tiempo que ha reclamado un calendario estable de convocatorias de las mesas de Diálogo Social.
El presidente de la Confederación ha puesto en valor el trabajo de las comisiones internas como el motor real de la organización: desde el seguimiento de infraestructuras pendientes hasta la defensa del trasvase Tajo-Segura, pasando por la productividad, el absentismo, la sostenibilidad o la integración en cadenas de valor del sistema de defensa.
Asimismo, ha subrayado que para que la CEV pueda seguir cumpliendo su función representativa de forma sostenible e independiente son imprescindibles dos condiciones: que la participación institucional sea financiada de forma adecuada y que la organización continúe creciendo en afiliación y vocalías.
En clave externa
Vicente Lafuente la tildado de “prioridad ineludible” la recuperación del territorio afectado por la DANA y ha solicitado a los grupos parlamentarios que en el trámite parlamentario “den un sí” a la aprobación del crédito de 1.300 millones de euros para la Generalitat Valenciana.
En materia de infraestructuras, Lafuente ha denunciado que el Corredor Mediterráneo es la infraestructura de movilidad más importante para la competitividad del arco mediterráneo español y tiene en pleno corazón de Valencia, un cuello de botella que lleva décadas sin resolverse. Al respecto ha reclamado un calendario vinculante de ejecución del túnel pasante, “no solo estudios y promesas”. A esta obra, ha apuntado, se suman otras infraestructuras aún pendientes como la conexión ferroviaria del Aeropuerto Alicante-Elche, la CV-10, el Plan Vertido 0 o mayores avances en el Corredor Cantábrico-Mediterráneo.
Por otra parte, ha identificado la saturación de la red eléctrica como otro freno estructural a la inversión asegurando que, en la Comunitat Valenciana, entre febrero y abril de este año, se rechazaron 132,5 megavatios correspondientes a seis proyectos industriales que querían instalarse en el territorio. “Hay empresas que quieren invertir aquí, crear empleo aquí, y no pueden porque no hay capacidad en la red para conectarlas. Y si no pueden conectarse aquí, se van a otro sitio.”, ha lamentado. Así, ha reconocido que los pasos dados van en la dirección correcta, pero ha insistido en que el problema estructural requiere más personal para resolver expedientes, inversión real en infraestructura eléctrica y una planificación territorial de largo plazo.
El presidente de la CEV ha valorado la apuesta de la Generalitat por la política de clústers como herramienta de reindustrialización, aunque ha reclamado que la CEV y sus asociaciones sectoriales “tenemos que estar en la mesa en la que se diseñan”.
Respecto a los presupuestos autonómicos, ha agradecido que se hayan presentado y, a falta del trámite parlamentario, ha calificado las partidas destinadas a organizaciones empresariales y sindicales como adecuadas. “No se entendería, no entenderíamos, que nuestra participación en tantas mesas de trabajo no fuese reconocida como corresponde”.
Sin embargo, ha subrayado que “son unos presupuestos diseñados con los recursos que hay, no se puede ir mucho más allá sin reforzar la capacidad de actuación de la Generalitat Valenciana”. A respecto ha reclamado unos Presupuestos Generales del Estado actualizados y el cambio del modelo de financiación autonómica.
Lafuente ha sido contundente al señalar que España lleva tres años gobernando con los presupuestos de 2023 prorrogados, lo que priva a la Comunitat Valenciana de las inversiones que le corresponden por población y aportación al PIB. Sobre el sistema de financiación ha insistido en que “pensamos que el modelo que hay sobre la mesa es manifiestamente mejorable, que se debería convocar el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que se han cometido errores, pero que aún con todo hay que sentarse a negociar, de forma bilateral y multilateral y con ganas de llegar a acuerdos”.
El presidente ha cerrado su intervención con una apelación directa a todos los responsables políticos, de todos los niveles y colores, inspirada en el concepto que lleva tiempo defendiendo el profesor Joan Romero: la necesidad de un “mapa único” de planificación. “Los planes autonómicos y los planes nacionales en materia de infraestructuras, energía, movilidad o vivienda deberían estar trazados en un mismo mapa, no en documentos paralelos que nunca se cruzan. La Comunitat Valenciana necesita ese mapa único en muchos campos, y la CEV va a seguir empujando para que exista”, ha afirmado.
La polarización política, ha advertido Lafuente, convierte todo en arma arrojadiza e impide la cooperación necesaria para que las empresas puedan planificar su futuro. En esta línea, su mensaje ha sido directo: “Pedimos que cuando se sienten a negociar lo hagan de verdad, con voluntad de llegar a acuerdos, porque las empresas no pueden esperar a que la política encuentre el momento oportuno. La polarización política mata el avance de nuestra sociedad”.

